Aguas abajo de la presa del Embalse de
la Bolera, sobre el Barranco que forma
el Río Guadalentín, a su salida de la
Cerrada de la Alcantarilla, las laderas
del valle apenas distan 200 m. Es allí,
en los cortados de la ladera orientada
al este, donde de repente encontramos
las manchas blancas características de
las deyecciones que indican la presencia
de una buitrera de buitres leonados.
Frente a ella, en un paraje que debido a
su corta distancia invita a la
observación, desde un lugar más que
privilegiado, se sitúa un mirador
ornitológico al que accedemos desde las
proximidades del camping “La Bolera”
siguiendo la ruta del Mirador de “La
Alcantarilla”.
El observador puede ver a los buitres
leonados en las cornisas que forma la
roca, al alimoche, carroñero de menor
talla que el buitre, al halcón peregrino
con su silueta en forma de ancla, al
cernícalo capaz de mantenerse fijo en el
aire, al milano negro, al águila
culebrera, al águila calzada,...
Mientras contemplamos con curiosidad los
escarpes podemos escuchar los “quiou” de
las chovas petirrojas y ver otras aves
como los cuervos, los roqueros
solitarios, la collalba negra, el avión
roquero, el colirrojo tizón y el
escribano montesino así como otras aves
del entorno inmediato no
citadas.
Aquí criaba el
Quebrantahuesos, ya extinguido del
Parque, que hoy se encuentra en proyecto
de reintroducción. Puede que en un
futuro no muy lejano, volvamos a
contemplar el planeo del Quebrantahuesos
en el Valle del Guadalentín.